Póntelo, pónselo
Un buen método de autodefensa ante la resignación de, tal vez, lo inevitable. Nadie quiere morirse contagiado de nada y menos del SIDA ajeno. El deseo carnal es más fuerte. La ignorancia unida a la brutalidad de la explotación y la desinformación son una mezcla fatal. La dureza del destierro forzoso para buscar el pan necesita una descarga sexual que muchas veces, la mayoría, arrastra a la muerte por contagio y estas mujeres de una aldea de Nepal parecen tenerlo muy claro. No es por amor estúpido, es por mi propia vida.
[+] Condones para los maridos que trabajan en el extranjero
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